25 de febrero de 2010
NADA ES PERMANENTE
Ser ecuánime. No alegrarse ni por los vivos ni por los muertos, mantener un grado de ecuanimidad, ni mucha alegría, ni muy triste, porque cuando viene el problema la caída será tan alta como la euforia vivida.
Hasta los césares cuando eran laureados en sus cuádrigas, les decían al oído “recuerda que eres mortal”, porque nada es permanente.
Hablamos con esta serenidad y claridad, porque dice en los Upanishad “tú no eres el cuerpo, nada es permanente”, y así enseñamos la fortaleza a quien debe recibirla.
La respuesta es mantener sama, la calma. Si algo puede solucionarse será desde la serenidad; si se pierden los nervios, no se encuentrarán soluciones o se complicarán.
Enseñanzas del muy venerable Swami Shankaratilakananda, discípulo de Swami Tilak (editado por Dipanjali Upasaki)
http://yogaydharmamadrid.blogspot.com
10 de febrero de 2010
EL EQUIPAJE DEL YATRA
En el mandiram (templo), la mente se vuelve fuerte, se fortalece. Así, el templo también es un tirtha, un lugar sagrado donde compactar más fuerzas espirituales, que se convierten en fuerzas físicas o psíquicas.
Estar con un maestro y aprender con él, también es estar con un tirtha. Aprender con él, es lo que da origen al yatra, al viaje; antiguamente, cuando eran candidatos buscaban a los maestros en los bosques, en las montañas. Se encontraban con ellos y vencían todas las dificultades, porque el viaje era de por sí una prueba iniciática, y se ganaban el derecho a la pregunta.
Dice el Bhagavad Gita que te ganarás el derecho de hacer la pregunta que suscita el conocimiento de aquellos que lo tienen, cuando ganes su amistad a través del respeto (pranam) y servicio, es decir, colabores en su misión y labor. Es el sistema tradicional védico, y así se ganaban las respuesta.
¿Cómo se hace la peregrinación? Se debe salir con la capacidad de poder aprender, como decía Swami Shivananda: adáptate, ajustáte y acomódate, que es la regla de saber poner el yoga en práctica.
Aquel que quiere vivir cuando viaja como en casa, que todos los conceptos que conoce se repitan en los mundos donde va y en los mundos de las personas, no sabe viajar,
al igual que aquel que quiere encontrar sólo lo que entiende. Por eso la mente ha de estar abierta, y el corazón también, sin prejuicios, ni ideas predeterminadas, que lo distinto no tiene porque ser malo, y no ha de asustarse por lo que no entiende, sino moderar sus emociones hasta que pueda comprender.
Amabilidad y prudencia son dos recursos del peregrino: ser paciente, no ser hostil, desconfiar un poco como parte de la prudencia.
Viaja con las ropas apropiadas, pero con un equipaje interno lo más vacío, para poder aprender lo que se le va a enseñar en su yatra.
Enseñanzas de Swami Shankaratilakananda, discípulo de Swami Tilak (editado por Dipanjai Upasaki)
PEREGRINAR
Peregrinar, el yatra, es un propósito de crecimiento, un medio para crecer y expandirse. “Yana es vehículo y “tra” es expansión.
Es en sí mismo el objetivo, tanto o más que el beneficio que se obtiene al llegar al lugar.
Al hablar de peregrinación, hablamos de un lugar sagrado. En Dharma se dice que uno peregrina hacia un TIRTHA, aquel lugar donde los hombres han hecho satsangha, una comunidad con lo divino para invocar la verdad, han enseñado sobre la verdad, y esta ha descendido sobre ellos, de ahí satsangha. Y el lugar se convierte en un tirtha, aunque los hombres que convocaron la verdad ya no estén, porque la enseñanza no sólo queda en la memoria de quienes aprenden, sino en la vibración del lugar, es la sattva guna shakti, en forma pura y equilibrada. El lugar invoca de por sí a la trascendencia y elevación, no siendo lo mismo meditar en un tirtha que en otro lugar.
Así, los tirthas han sido legados por los antiguos maestros, y siguen legándose por los modernos maestros que hacen de un lugar corriente, uno sagrado, porque ahí se enseña dharma. Cuanto más tiempo lleva ese lugar impregnándose no sólo de las fuerzas espirituales de los hombres del pasado, sino de los del presente que siguen depositando la vibración espiritual, ese tirtha es cada vez más poderoso.
Es importante al peregrinar que el tiempo atmosférico no sea inconveniente. El cuerpo ha de estar en equilibrio con la naturaleza, por eso en la antigua India, en la época del monzón no era aconsejable el yatra, no es técnicamente buen momento. También en esa época se dice que los dioses están dormidos por la chaturmasya, porque la tradición lunar védica es distinta a la tradición solar occidental. El mejor momento es a partir de septiembre, aceptable de calor pero sin humedad, sin tantas posibilidades de infecciones; dependiendo de qué lugar, enero o febrero son buenos meses en el Norte, marzo maravilloso, abril ya empieza el calor, y después excesivo calor.
¿Internamente cuál es el momento? Cuando hay la necesidad de salir del conflicto interno, del aire viciado, donde se ha de solucionar no solo lo propio, sino que necesita la ayuda externa.
3 de diciembre de 2009
EL ARTE DE VIVIR EN ARMONÍA 4
POR: SWAMI SHANKARATILAKANANDA
http://yogaydharmamadrid.blogspot.com
(…) Aceptamos, pero con conocimiento de las cosas, y viviendo nuestro dharma.
Pero si no sé cuál es la vida que tengo qué vivir, nadie me enseñó, ni transmitió, tendré esa insatisfacción, no tendré ananda. Hay personas que tienen en su dharma, el descubrir el conocimiento de cómo se tiene que vivir, vivirlo, convertirse en buscadores de la verdad, pero también en compartirlo con otros. Quieren expresar el amor que genera la libertad, el no estar mentalmente coaccionados por las personas, animales y cosas, sino que tienen la libertad de haber encontrado ananda dentro de ellos, dentro del moksha, de la liberación de la no dependencia.
Pueden tenerlo o no, estar con todos o no, que le amen o no, salud o no, pero tienen ananda, una bienaventuranza eterna, y una dicha que parte de que así son las cosas.
Moksha es importante, es la liberación, aquello que parte no sólo de un conocimiento, sino que ha de ser vivencia. Lo que vives en tí, se convierte en tí, como parte de tí. No como la pizza que se repite, porque entonces no soy una, sino que sigue siendo pizza en el intestino. Y si ésta deja de ser pimiento y es nutriente, es cuando eres uno con la pizza.
Y así eres uno con cada cosa del universo, cuando lo haces a través de tu conocimiento; cuando tu yoidad, tu presencia significativa, te repites al universo, con regurgitados de ti: el universo te acerca, te machaca. Así cuando no estás en propia armonía con la existencia, te equilibra: se enfrenta para armonizarte. Porque has de ser nutriente positivo de la existencia.
11 de noviembre de 2009
EL ARTE DE VIVIR EN ARMONÍA 3
POR: SWAMI SHANKARATILAKANANDA
Fuente: http://yogaydharmamadrid.blogspot.com
ADÁPTATE, AJÚSTATE Y ACOMÓDATE.
Hay que estar preparado para los imponderables, ir con la mente abierta, que no es la mente tonta, es decir, estar capacitado para poder ver lo que va a ir ocurriendo, y necesitar gñyana, conocimiento.
Cuando alguien te transmite gñyana lo hace con vidya, con conocimiento. Pero hasta que no lo practiques no hay sabiduría, que es poner el conocimiento en práctica. Has de tener tu propia experiencia. Estableces una medida cuando te cuentan según lo acontecido, pero has de tenerlo.
Por tanto tu ananda, tu estado de bienaventuranza, depende de tener conocimiento para saber cómo es la vida, y del equilibrio de cómo se esté viviendo. Y por tanto, esta capacidad de adaptarse, ajustarse y acomodarse, que es lo que te permite la habilidad de generar un equilibrio en tu vida según la vida es y según cada cosa se va a expresar, te dará dicha y armonía. Por eso, dicha es SAMATTVA, que significa que voy a obtener un grado de serenidad en todos los elementos constitutivos o tattvas de mi vida; hasta en mi cuerpo, porque todo revierte en mí.
Si estoy enfermo, ¿por qué? Porque es el dharma de las cosas. Si tú sabes que la planta florece en primavera y desaparece en otoño, no dices que está enferma, sino que sigue el curso de su dharma. Pero si ves el árbol, has de entender que el pulgón también ha de vivir; es lógico que la naturaleza cambie su naturaleza “reciclada”, y transporte los tattvas de una forma a otra, como el pulgón (la vida o la gripe A) en el árbol (que eres tú).
La naturaleza lo que entiende es que eres una manifestación de la vida. “Tú no sabes quién soy yo” le dices a la vida. Tú eres naturaleza que se transforma, cambia, y esa es la verdad, la verdad continuamente presente en la existencia, que todo cambia en una continua transformación.
6 de noviembre de 2009
EL ARTE DE VIVIR EN ARMONÍA 2
POR: SWAMI SHANKARATILAKANANDA
Fuente: hhtp://yogaydharmamadrid.blogspot.com
Por eso, Ananda también es dicha, que es cuando la felicidad reacciona.
La dicha es cuando sea lo que sea lo que tengas, aunque los demás piensen que es escaso, incluso una enfermedad, tú en cambio tienes dicha. Porque dicha es la aceptación de lo que se te da.
Tú aceptas la vida, aceptas tu posición dentro de la línea. Otros en cambio, se está rebelando todo el tiempo, mirando al segmento de al lado: aquél es mejor, su casa más bonita, su marido más guapo, si fuera como él…
Pero esto no es así. Todo depende de nuestra posición dentro del conocimiento de la propia vida, y a esto se le llama el equilibrio en dharma: cuando uno tiene el conocimiento y sabe cómo vivir la propia vida.
Por tanto, la armonía es cuando tienes tu dharma, y el equilibrio está en que haces lo que tienes que hacer, y no pones tu estado interno de felicidad a depender de personas, animales o cosas. Es decir, DESAPEGO, que no es que no te importen las cosas. El desapego significa que no estamos atados emocionalmente, con ignorancia, a aquello que tiende a tomar nuestra mente y felicidad.
Si te relacionas con las personas de una manera emocional, volcando mucho, y haces mucha transferencia, es decir, si pones muchas de tus insatisfacciones y te olvidas de que las personas son como son, y quieres idealizarlas, no podrás verlas. Te olvidas de cada manera de ser, te vinculas en tu propio espejismo mental, tendrás desarmonía porque las cosas responderán con su dharma.
Si te empeñas en lavar los dientes a un tigre, el tigre hace lo que tiene que hacer, sigue su dharma. Has de aplicar el conocimiento.
Las vacas mugen, los perros ladran. Ese día querrás cambiar el mundo. Si algo falta a la lógica de cómo funcionan las cosas, no podrás hacerlo. Si por ejemplo, no haces las cosas con la lógica administrativa, -la vaca muge-, por mucho amor y buenas atenciones, la administración no se hace. Requiere una relación de armonía: cuentas, pagos, etc. No se hace con amor, como no puedes tratar administrativamente a tu hijo, porque uno más uno no son dos en las relaciones humanas, sino infinitas variables. El dharma es conocer al hijo, y no que sea como tú quieres que sea. Y tú a la vez, ser con tu hijo diferente al otro hijo. Porque adaptarse, ajustarse y acomodarse son uno de los grandes principios del equilibrio.
4 de noviembre de 2009
EL ARTE DE VIVIR EN ARMONÍA 1
POR: SWAMI SHANKARATILAKANANDA
http://yogaydharmamadrid.blogspot.com
Si hago lo que debo de hacer, estoy en el estado de Ananda. Uno tiene su satisfacción de existir si tiene conciencia de cuál es su papel en la vida.
Al no encontrar la armonía contigo mismo, no significa que no la tengas en lo que te rodea. Hay una situación feliz, donde el que no está feliz eres tú, no estás satisfecho.
Sabes porqué, porque nadie te ha dado conocimiento (gñyana), nadie te ha traspasado una experiencia paradigmática.
Has nacido en un medio y todos son felices, pero tú no, y en cambio te has dejado arrastrar por el modo de vivir de los demás, te has dejado arrastrar por los demás.
No tienes nada, porque no dependes de las cosas, ni animales ni personas.
Por eso, al poner a depender la felicidad de las relaciones que se tienen, los objetos que se tienen, sus animales y proyecciones de cariño, a lo que nos vinculamos, el sujeto se vincula con el objeto.
Si tu felicidad no depende de ninguna vinculación que tengas, y te falta esa pequeña sensación, significa que no estás en tu dharma, porque no tienes la armonía. Falta el punto en el que hagas la reacción.
Las personas no te entenderán, contactas con personas, animales y cosas buscando eso, pero esto no va a depender de nada, sino de tu posición en el conocimiento, en la sabiduría. Y al adquirir la sabiduría o el conocimiento del dharma, con pocas cosas y personas, vinculados con pocos animales, es decir, vinculado con nada, eres inmensamente dichoso.
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