El yogi Milarepa creció en un entorno de codicia, una codicia que le generó grandes sufrimientos, debido a la actuación de familiares que deberían de haber sido todo lo contrario a lo esperado por quien se llama hermano, tío, padre o hijo.
Hay un poema sánscrito muy hermoso, que nos enseña que lo más valioso de la vida, lo necesario para establecer el dharma en la vida, aquello que se necesita para que nuestra vida sea elevada, requiere del concurso de lo material, pero que lo elevado lo entendemos como lo espiritual.
Por eso, el dharma, la vida en armonía y equilibrio, se basa y fundamenta en cuatro grandes pilares y principios, en los que el dharma sin dejar esa gran ley de armonía y equilibrio cósmico que abarca desde lo más inconcebible que existe hasta lo más grande, magnífico y absoluto que se va expresando en cada uno de los detalles de la vida, y si no es así, la vida se ve desposeída del equilibrio y de la armonía. Por tanto, si no hay equilibrio, hay conflicto; y éste es dolor, y sufrimiento propio y para otros. Y es un dolor en karma presente y karma pendiente.
Así, dharma se expresa en la propia dharma, de cada cosa que existe en la existencia. Siendo dharma más allá de lo material, se expresa en lo material, en lo intangible, en lo hablado, lo visto y lo sentido de mil formas, y regula desde el tráfico a la circulación sanguínea. Y regula que debes decir buenos días si quieres llevarte bien con tu vecino, o con tus “super-errores” si tienes alguna subordinación en la vida. Hay una lógica en ese dharma que se expresa como el dharma de cada cosa, es decir, la ley inmanente.
Este dharma se expresa en la necesidad de que el cuerpo necesita vivir bien. La calidad no es sólo subsistencia, sino en el gozo, porque Dios es dicha, y la verdad será bienaventuranza, y será lógico, que en un sentido positivo de alegría será más fácil de entender la espiritualidad, pues con el vientre vacío no se puede pensar en Dios dijo Ramakrishna.
Nos olvidamos que lo que queremos es sentir cosas agradables, pero hay que renunciar, como el que se tiene que detener en el stop por muchas razones que tenga, obligándose a parar, aunque presuponga con su prepotencia que tiene todo controlado, y piense en las malas consecuencias malas.
25 de febrero de 2010
NO CODICIAR LA CODICIA
El yogi Milarepa creció en un entorno de codicia, una codicia que le generó grandes sufrimientos, debido a la actuación de familiares que deberían de haber sido todo lo contrario a lo esperado por quien se llama hermano, tío, padre o hijo.
Hay un poema sánscrito muy hermoso, que nos enseña que lo más valioso de la vida, lo necesario para establecer el dharma en la vida, aquello que se necesita para que nuestra vida sea elevada, requiere del concurso de lo material, pero que lo elevado lo entendemos como lo espiritual.
Por eso, el dharma, la vida en armonía y equilibrio, se basa y fundamenta en cuatro grandes pilares y principios, en los que el dharma sin dejar esa gran ley de armonía y equilibrio cósmico que abarca desde lo más inconcebible que existe hasta lo más grande, magnífico y absoluto que se va expresando en cada uno de los detalles de la vida, y si no es así, la vida se ve desposeída del equilibrio y de la armonía. Por tanto, si no hay equilibrio, hay conflicto; y éste es dolor, y sufrimiento propio y para otros. Y es un dolor en karma presente y karma pendiente.
Así, dharma se expresa en la propia dharma, de cada cosa que existe en la existencia. Siendo dharma más allá de lo material, se expresa en lo material, en lo intangible, en lo hablado, lo visto y lo sentido de mil formas, y regula desde el tráfico a la circulación sanguínea. Y regula que debes decir buenos días si quieres llevarte bien con tu vecino, o con tus “super-errores” si tienes alguna subordinación en la vida. Hay una lógica en ese dharma que se expresa como el dharma de cada cosa, es decir, la ley inmanente.
Este dharma se expresa en la necesidad de que el cuerpo necesita vivir bien. La calidad no es sólo subsistencia, sino en el gozo, porque Dios es dicha, y la verdad será bienaventuranza, y será lógico, que en un sentido positivo de alegría será más fácil de entender la espiritualidad, pues con el vientre vacío no se puede pensar en Dios dijo Ramakrishna.
Nos olvidamos que lo que queremos es sentir cosas agradables, pero hay que renunciar, como el que se tiene que detener en el stop por muchas razones que tenga, obligándose a parar, aunque presuponga con su prepotencia que tiene todo controlado, y piense en las malas consecuencias malas.
ECUANIMIDAD
Dice el Bhagavad Gita, que se debe tener la misma ecuanimidad en el éxito y el fracaso. ¿Cómo hacer si buscamos el éxito en la vida, tanto en el trabajo como en lo espiritual? Pero el Gita no se refiere a este éxito y fracaso. El éxito en la vida espiritual se consigue en la imperturbabilidad, y en dominar el ego y el deseo, que modifican el estado de ánimo y la conducta.
Con la aceptación ecuánime hacia lo positivo, se alcanza el éxito. Y si lo intentas y no lo consigues, se llega al estado de depresión o a perder el estado positivo y buscar lo negativo. ¿Porqué? Porque estabas muy vinculado al resultado de la acción, y esto no prepara para lo inesperado, que es no conseguir lo que quiero.
El desarrollo de la educación mental y espiritual, es que ha de conseguir una manera de ser, y ha de partir de que el mundo genera dolor y obstáculos, y la mente y el cuerpo forman parte del mundo que genera dolor y obstáculos, y esto se quiere olvidar para ser falsamente positivos. Ser positivo es saber las dificultades, ir viviendo el camino, avanzando. También has de saber que debes renunciar a cosas, para mantener la salud por ejemplo. Si viene la enfermedad, no pierdas el estado de ánimo. Tu salud es tu obligación, y como nada es permanente aunque sea tu obligación, también puede venirse abajo tu cuerpo, y lo más positivo es que lo aceptes a los pies de lo divino, y no de la depresión.
Así, según la psicología emocional del yoga, la positividad está en la ecuanimidad.
LA JUSTICIA
Cuando la moralidad no es lo que debiera, sino que es sólo ya una reflexión social, y pasa a ser justicia social, y ésta se degrada cada vez más, siendo cada vez más negativa, se implanta por ejemplo el que “todos somos terroristas”, y se restringen nuestros derechos porque todos somos potencialmente terroristas, y se permiten las cribas actuales de los aeropuertos.
Enseñanzas de Swami Shankaratilakananda, discípulo de Swami Tilak (editado por Dipanjali Upasaki)
TECNOLOGÍA Y MORAL
El descubrimiento tecnológico, ¿está para trabajar menos? ¿El hombre gana calidad de vida con la tecnología? ¿Hay una línea moral con el consumo? Por ejemplo, en el uso de biocarburantes, los biocombustibles son hambre para mañana, porque han supuesto el aumento de los productos básicos por el uso de materia orgánica de baja calidad, agotando la tierra, los cultivos intensivos, cosechas de forma artificializada, transgénica. Por tanto, conseguir el biocombustible ha supuesto codicia, es decir, la falta de moral, ha supuesto que en India el arroz aumente un 500% su valor. Es decir, hambre.
Enseñanzas de Swami Shankaratilakananda, discípulo de Swami Tilak (editado por Dipanjali Upasaki)
EL TIEMPO Y LA TRADICIÓN
El tiempo como el rector de la vida del ser humano, solamente interesa al ser humano; mide la historia del hombre y de la galaxia. Y la historia solamente interesa al ser humano. Pero cómo se relaciona la historia con la naturaleza y con el ser humano. Ningún pez recuerda a sus antepasados, ni un árbol, pero tienen la fusión de todos sus antepasados en él, y el árbol describe su historia en los círculos concéntricos de su tronco.
Muchos cerebros se han ido interponiendo como círculos concéntricos en el nuestro. Esto quiere decir que estamos todos encadenados en un proceso evolutivo y de entrega de nuestra naturaleza al futuro. Lo que nosotros somos determina como son los demás. Nuestra especie esta generando la especies futuras.
Pero aun así, la historia sólo interesa a los seres humanos. Es un proceso individual. Un individuo recuerda a otro individuo, y a una colectividad de individuos: nación, raza, pueblo. Pero es un conjunto de individuos, a los que nuestra memoria se suscribe y se abona, y a eso le llamamos cultura.
En Occidente, la cultura se va realizando desde un individuo, desde una colectividad de individuos, y es recordada en el transcurso de los tiempos. La cultura termina marcando tradición, y ésta es el conjunto de elementos culturales, todo aquello que forma parte de la estructura de una colectividad, nuestra psicología, nuestra mentalidad. Y todo eso es un encadenamiento del valor que le damos a los hechos de una colectividad a lo largo del tiempo.
Enseñanzas de Swami Shankaratilakananda, discípulo de Swami Tilak (editado por Dipanjali Upasaki)
LOS RISHIS
¿Quién se va a negar a tener el conocimiento?, sólo un ignorante, un fanático, el que cree que ya tiene el conocimiento. ¿Quién es el ignorante? el que cree que no necesita ningún conocimiento.
¿Quién es un buscador de la verdad? El que no está satisfecho con lo que sabe, y quiere más, y quiere adquirir sabiduría para su mente, y responder sus dudas.
El conocimiento verdadero, no se adquiere con las respuestas que otros dan, sino que se adquiere cuando uno encuentra respuestas en las de los demás, pero la certeza en su propia experiencia.
Y esta es la base de la tradición védica, la certeza en la propia experiencia; es decir, el conocimiento que adquirimos, este conocimiento magnífico que viene de algún lugar y momento, heredado por personas increíbles que eran en parte no humanas, de las cuáles sólo sabemos cosas míticas de ellas, seres extraordinarios que nos dijeron que el conocimiento no era de ellos tampoco, sino que lo tenían guardado, lo recogían; eran como los guardianes del conocimiento, como si fueran una especie de banqueros que tuvieran custodiado la sabiduría, y entonces, la administraran y se la dieran a los hombres que hacían mérito por ella. Se llamaron los Rishis, los sabios.
Enseñanzas del muy Venerable Swami Shankaratilakananda, discípulo de Swami Tilak (editado por Dipanjali Upasaki)
LA DHARMA VIVA 2
El conocimiento que se va a aprender en la Dharma, siempre ha existido y ha estado. Es el conocimiento no sólo de este mundo, sino de todos los mundos. Si pudiéramos contactar con ellos, todos tendrían este mismo conocimiento que nosotros tenemos. Esto es lo que los antiguos nos han legado, hablamos de una tradición.
Todo lo que digo no es mi punto de vista, sino lo que dice la dharma védica. Nos puede parecer imposible, increíble, pero es una tradición de miles de años de antigüedad, y que sigue existiendo, que esta aquí, viva profundamente, y con una fuerza que va inspirando a más miles de personas, a millones en todo el mundo.
¿Se imaginan Occidente sin el yoga? Imaginen un momento en que el yoga no existiera en Occidente, un momento en el que no supiéramos nada de meditación. Piensen en los que emigraron a Argentina, ellos no conocían nada del yoga, nada sobre la meditación. ¡Se imaginan las vidas de ellos, la vida de ustedes sin esos conocimientos! Es un poco difícil, ¿cómo sería mi vida?. Pero hubo una época que el yoga no estaba en Occidente.
Tenemos una enorme revolución, por todas las partes del mundo las personas quieren aprender más sobre el yoga, la dharma, los misterios de la vida, tener respuestas. Eso no significa que quieran cambiar de religión, no. Lo que quieren es saber más, tienen más necesidad de respuestas, y andan buscándolas.
Enseñanzas del muy Venerable Swami Shankaratilakananda, discípulo de Swami Tilak (editado por Dipanjali Upasaki)
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