El milenario Ayurveda (ayur: vida, veda: conocimiento) utiliza para desarrollarse la observación de todo lo que ocurre en el universo, en el macrocosmos, considerando al hombre como microcosmos en relación a aquél, pero con los mismos elementos vitales que el macrocosmos. Por tanto, los antiguos Rishis, antiguos videntes, tenían una visión más profunda de la existencia y su significado. Ellos percibieron en estado de meditación profunda, donde se abren otros canales de visión interna y se cierran los ojos externos, que todo el universo se desarrolla a partir de cinco grandes elementos.
- AKASHA o espacio: todo lo que debe existir entre una y otra cosa manifiesta.
- VAYU o aire: no sólo aire, sino toda manifestación gaseosa.
- AGNI o fuego: permite la transformación desde estados gaseosos a líquidos o sólidos.
- JALA o agua: manifestación liquida de este universo.
- PRITHIVI o tierra: manifestación sólida.
Enseñanzas del muy venerable Swami Shankaratilakananda, discípulo de Swami Tilak (editado por Dipanjali Upasaki)
4 de marzo de 2010
EL AYURVEDA
El milenario Ayurveda (ayur: vida, veda: conocimiento) utiliza para desarrollarse la observación de todo lo que ocurre en el universo, en el macrocosmos, considerando al hombre como microcosmos en relación a aquél, pero con los mismos elementos vitales que el macrocosmos. Por tanto, los antiguos Rishis, antiguos videntes, tenían una visión más profunda de la existencia y su significado. Ellos percibieron en estado de meditación profunda, donde se abren otros canales de visión interna y se cierran los ojos externos, que todo el universo se desarrolla a partir de cinco grandes elementos.
- AKASHA o espacio: todo lo que debe existir entre una y otra cosa manifiesta.
- VAYU o aire: no sólo aire, sino toda manifestación gaseosa.
- AGNI o fuego: permite la transformación desde estados gaseosos a líquidos o sólidos.
- JALA o agua: manifestación liquida de este universo.
- PRITHIVI o tierra: manifestación sólida.
Enseñanzas del muy venerable Swami Shankaratilakananda, discípulo de Swami Tilak (editado por Dipanjali Upasaki)
1 de marzo de 2010
EL IDEAL DE SER
Si haces división entre tu religión y tu forma de ganarte la vida, ya existe adharma.
Si haces división entre tu devoción y tu responsabilidad, ya tienes adharma.
Si haces división entre lo que te gusta y lo que te conviene, y esto es lo que debe estar en dharma, posiblemente te drogues porque te guste aunque no te conviene, y estarás en adharma.
Esto es lo que enseñan las mentes unificadas, los que están sustentadas por dharma. Este tipo de conocimiento ha de estar en tu mente, el ideal de ser un ser humano y el dharma de la grandeza de serlo.
Enseñanzas del muy venerable Swami Shankaratilakananda, discípulo de Swami Tilak (editado por Dipanjali Upasaki)
EL KARMA, CAUSA Y EFECTO
Karma, es la causa y el efecto escritos en nuestro cuerpo hoy, que nos ayuda o dificulta, lo que interviene en las cinco esferas de conocimiento o gñyana indriyas (capacidad de ver, oír, oler, etc.). Esto viene de un legado escrito como causa y efecto, por eso se le llama karma, y viene del pasado:
1. de nuestros padres actuales
2. todo lo que recibimos de todos los que fueron nuestros padres, en la vida anterior y vidas anteriores
3. de la cultura que hemos recibido
4. de la cultura hasta el día de hoy y la gestión hasta ahora de nuestra vida y del pasado
5. todo lo que recibimos en la cultura q nos acunó, y en la que vivimos esta vida y las pasadas
6. todo lo que hicimos en nuestra vida anterior y vidas pasadas
7. todo lo que intervino e ingirió en el karma, en esta vida y vidas pasadas, como un jhiva mukta, es decir, un liberado, el maestro
Enseñanzas del muy venerable Swami Shankaratilakananda, discípulo de Swami Tilak (editado por Dipanjali Upasaki)
EL KARMA GENÉTICO
Los riddhis, los poderes dentro de su naturaleza mental para poder comprender dharma o no, tener una cultura basada en la fe o en la experiencia, con capacidad para analizar más o no, tener una mente susceptible o sensitiva que es diferente, todo depende de la base cultural, no sólo educacional que se recibe cuando somos pequeños, y que está en nuestro karma genético.
Hay otro karma genético que también recibimos y no proviene de este nacimiento, sino de los anteriores, que también recibió los hábitos de los padres, de la cultura en la que nacimos, de lo que fuimos enseñados, y de los que conocimos que ayudaron a cambiar dos cosas muy importantes: nuestro destino y nuestra conciencia. Son las dos injerencias kármicas, la modificación del destino y la transformación de la conciencia.
Todo eso forma parte de lo que llamamos el prarabdha karma o karma del pasado.
Enseñanzas del muy venerable Swami Shankaratilakananda, discípulo de Swami Tilak (editado por Dipanjali Upasaki)
26 de febrero de 2010
EL LEGADO DE LOS YOGIS
El yogi que se ha perfeccionado tiene siddhis (poderes místicos), como resultado de la sadhana, de la puesta en práctica de lo que aprende en la vida; porque si no lo pones en práctica en la vida, no lo cocinas, si sólo calientas las ollas como el que sólo repite mantras o hace asanas, si no lo llevas a la asimilación de tu vida, y esto no te construye como el alimento que preves cocinar no te construye, lo que hagas, no importa lo que sea, se indigesta, y se genera un obstáculo en lo que debería haber sido motivo de liberación.
Por eso, este poder mental que han adquirido los antepasados yogis, los maestros del yoga que han alcanzado el siddhi, te lo legan igual que tus padres te legan la imperfección, el defecto de sus células, o te legan una mejora que se nota en tí frente a otros miembros de tu comunidad, porque los genes de los que provienes vengan de personas que han comido bien, saludable, que pensaron bien, no tuvieron comportamientos criminales que generaran negatividad, ni karmas que se escribieran en sus huesos y se transmitieran como negativo a sus descendientes.
Por tanto, tenemos que agradecer a aquéllos que nos legan, aquéllos que han realizado lo mejor no sólo para ellos, sino también para el futuro. Como el que ganó una fortuna y la lega a sus descendientes, y parten de ella para trabajar y salir de manera gloriosa, en cambio los que no dejan nada no les apoyan el futuro.
Enseñanzas del muy venerable Swami Shankaratilakananda, discípulo de Swami Tilak (editado por Dipanjali Upasaki)
25 de febrero de 2010
LA NEGATIVIDAD
Por eso, los pensamientos negativos, en un acto aparentemente inocuo de escuchar las negatividades, y siendo lo que uno piensa en contra de lo que uno considera, sin plena conciencia de lo que hace, esto se ancla en una parte de nuestra mente modificable. Pero de forma inconsciente surgen valores negativos y subjetivos, es el peligro; y cuando estamos satisfechos, lo teñimos negativamente, como el que termina fermentando la comida en el intestino y la transforma en ácida.
Así, el pensamiento negativo no es dhármico, ni el pensamiento chismoso que arruina la naturaleza de la mente, como cuando se siembra la mala yerba que acidifica la tierra.
Enseñanzas de Swami Shankaratilakananda, discípulo de Swami Tilak (editado por Dipanjali Upasaki)
PALABRAS INNECESARIAS
Los pensamientos innecesarios, las conversaciones innecesarias, son algo más que chismes. Dentro del bio-dharma de una sociedad donde esto es la normalidad, incluso es espectáculo, la sociedad se transforma en sus diversiones, y en vez de tener entretenimiento dentro de un grado de sencillez, fantasía, etc., el entretenimiento son las negatividades de otros, los males de otros; y esto va unificando a una forma de violencia, en la que la propia violencia es el objeto de consumo.
Puede pensarse que también otros entretenimientos como el cine, son violentos; pero en las películas sabíamos que la violencia era una acción fantasiosa, el relato, y veíamos el peligro de consumir lo violento, malo para las mentes inmaduras o en determinados momentos. Por ejemplo, las escenas de terror se reproducen en las personas con mentes débiles, impresionables, desde los residuos no asimilados en su mentes, y repiten esas escenas de terror y generan una perturbación no definida.
Enseñanzas de Swami Shankaratilakananda, discípulo de Swami Tilak (editado por Dipanjali Upasaki)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)